Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl sobre manila yacía sobre la mesa de caoba como una sentencia sin pronunciar. Valeria lo estudió con la misma cautela con la que se observa un arma cargada, consciente de que algunos disparos no necesitan balas para destrozar vidas enteras.
—No esperaba que aceptaras tan rápido —dijo Matías, reclinándose en su silla con la satisfacción de quien ha ganado una partida antes de mover la primera pieza.
—No esperaba que tu







