Mundo ficciónIniciar sesiónEl Café Azul y Oro olía a café recién molido y a secretos guardados en los rincones de las mesas de madera gastada. Valeria llegó con quince minutos de anticipación, una costumbre que había cultivado durante años como mecanismo de control: llegar primero significaba elegir el territorio, la silla que daba la espalda a la pared, el ángulo que permitía ver todas las salidas. El mensaje de Camila había sido escueto: "Ne







