Mundo ficciónIniciar sesión—Gracias por venir —dijo Adelaida desde el suelo, donde en cuclillas abrazaba a una chiquilla de cabello oscuro.
—Hice un trato con él —dijo Maryere—, los traería de vez en cuando a él.
Adelaida dejó correr a Nicole hasta Francis, que unos metros más lejos los miraba.
Él no aceptaba a Maryere. Para él, ella tenía la culpa de que su hijo terminara como lo hizo, pero amaba como nada a sus







