Mundo ficciónIniciar sesión—Llegó la incomible —soltó Lysandro viendo entrar a su hermana en el despacho de Keith.
—¿Incomible? —preguntó la morena y Lysandro sonrió de medio lado.
—Solo estuviste un mes con el idiota de Glez y el imbécil terminó suicidándose. No hay quien te soporte, querida.
—No estés diciendo idioteces —pidió Maryere—, y no te rías, eso no es divertido.







