Entre el placer y la incomodidad.
Narrador.
De repente ella creyó que ya todo había pasado simplemente en ese raro beso, aunque claro encrespó todos sus vellos, no significa que gritó por él. No obstante, había sacado muy rápido sus conclusiones porque no vio llegar que Matías se agachó delante de ella, alzó la falda molesta de su vestido y metió la cara entre sus piernas.
—No detente, por favor— perdió la valentía que tenía hace poco, pero él ni caso, sino que tomó una orilla de su ropa interior y sin preámbulos le pasó la l