Desengaño doloroso.
Narra Matías.
Odio tener que vivir escondiendo cada cosa que hago y aunque anteriormente lo hacía, al menos me sentía más libre, y me escondía a mi modo, ya que nadie estaba al pendiente de mis pasos. Pero ahora con mi primo dentro de mi propia casa debo tener más cuidado y eso me enfurece de sobremanera, ya no solo tengo sobre mis hombros la preocupación de lo que hará la maniática de Antonieta Cardona, sino que también el temor latente a que Gerald concrete sus dudas.
Desde hace años viene