Cansada de tantos misterios. 2
Narrador.
«La señorita dulzura se enfada de mala manera», se burló observándola y aunque no ha pasado más que esas simples palabras con ella saber que ya no quería hablarle le hizo sentir un poco de inquietud, cómo si supiera que estaba perdiendo a alguien importante.
Se acarició la barbilla quedándose pensativo, «no debería importarme», se dijo para controlar sus emociones, que se avivaron por una completa desconocida.
En cambio, Matías estaba en su despacho sopesando en cómo decirle a Ignacia