Sophie estaba cansada de las intrigas, de las presiones de la familia Watt Romano, y especialmente de la insistencia de Dante en que revelara un secreto que sabía que causaría un gran daño para el hombre que ella amaba, no tenía las fuerzas para hacerlo.
Ella se encontraba exhausta, tanto física como emocionalmente. Las intrigas y las presiones de Dante sobre su relación la habían dejaban agotada. Necesitaba un respiro, un espacio donde pudiera encontrar paz y tranquilidad para prepararse para