El eco de la discusión entre Dante y Ángela se desvanecía en la lujosa sala de estar, y un silencio cayó como un pesado manto sobre la habitación mientras Sophie absorbía la tensión palpable.
Ángela, con una mirada de desdén, se volvió hacia Sophie. . . –Así que estas cazas fortunas. . . se saldrán con la suyas . . . ¿Qué te hace pensar que eres digna de estar al frente del grupo Monserrat. . . con la fachada que tú y tu madre tienen?
Sophie, con determinación en sus ojos, no retrocedió. .