Dante estaba sentado en la sala, la atmósfera aún seguía cargada de tensión tras la confrontación con su madre Angela. Sus ojos reflejaban la mezcla de enojo y dolor por las revelaciones sobre su propio pasado y el de su familia. Mientras intentaba procesar la información, la puerta se abrió, revelando a Ariana y Stefano, quienes entraron con gestos de preocupación.
Ariana, con su mirada fija en Dante, cruzó los brazos. "¿Qué está pasando, Dante? Madre estaba llorando y Stefano estaba en shock