Dante caminaba por la playa con la mirada fija en la inmensidad de ese mar, mientras que Ariana caminaba a su lado, sumida en sus propios pensamientos. El aire entre ambos aún estaba cargado con la tensión acumulada de los últimos días, pero también con una pizca de esperanza por el futuro.
–Cómo te sientes, Ari . . .–pregunto Dante a su hermana menor. . .–Aquí se respira mucha paz
–Si, es muy relajante. . . Pero estoy un poco sentida por la actitud de mama. Será que no va a cambiar esa post