Capítulo 41. No permitiré que lastimes a la gente que amo
Arion caminó detrás de Andrade por los pasillos de la cabaña, el llanto de una niña llenaba el ambiente y el hombre sintió que su corazón brincaba en su pecho, debió luchar contra las ganas de salir corriendo a buscar a su hija, pero no podía porque ese error podía costarles la vida a los otros, pues no tenía idea de cuántos hombres tenía Andrade trabajando para él.
Llegaron al salón donde se llevaría a cabo la ceremonia, el corazón de Arion dio un vuelco al ver a la pequeña acostada en un corr