¿Y si dentro de un mes te das cuenta de que no quieres que termine?
Sus ojos brillaron con una ironía sutil, pero él no comprendió su significado. ¿Qué le resultaba tan gracioso? —Ya no tengo relaciones largas con ningún hombre, Sebastián. Desde luego, no la tendré contigo.
—¿Por qué?
—Porque no es lo que quiero.
Sebastian decidió jugar la única carta que tenía en la mano en ese momento.
—Entonces, ¿por qué me pediste que me casara contigo como premio?
Casi derrama el vino. Tras su reacción ini