C62: Jamás perderé contra un hombre.
Desde ese momento, Roger no pudo disfrutar de la fiesta plenamente. No podía sacar a Taylor de su cabeza y el hecho de que haya renunciado solo lo ponía aún más nervioso. La música, la gente y el sitio mismo se volvieron un fastidio, por lo tanto, se retiró temprano de allí, dejando a Josh a cargo de todo.
Taylor, por su parte, no pudo conciliar el sueño. Se pasó la mayor parte de la noche derramando un mar de lágrimas, recordando las veces en que su amado lo trató con tanta amabilidad, para lu