Javier subió en ascensor. La situación cambió en cuanto Lucia entró en el bar. Ya no era una estudiante universitaria de ojos abiertos. Era una poderosa mujer de negocios: segura de sí misma, tranquila, con el control. Otros hombres del bar también se habían dado cuenta: era formidable por su trayectoria empresarial, proveniente de una de las familias emprendedoras más exitosas. Su belleza solo aumentaba la intimidación, con una espesa melena castaña que le caía sobre los hombros, la gracia y l