Mundo ficciónIniciar sesiónEl ruido de las cosas al caer las hace saltar asustadas. Ariel las dejó caer al escuchar lo último. Las recoge nervioso, las deja en la mesa y se acerca. Le toma la mano a Camelia, que ha comenzado a temblar y a llorar.
—No te pongas así, cariño, no va a pasar eso —pero casi no puede hablar, aterrado ante esa posibilidad—. ¿Puede ver si sus sospechas son verdad, doctora?—No se adelanten, relájate, Camelia &mdas






