Capítulo 21 — Mírame
Iván:
Me bajé del coche, fui hasta el lado del acompañante y le abrí la puerta. Ella mi miró desde allí abajo, y muchas cosas pasaron por mi mente, ninguna decente debo decir, pero mantuve la compostura
—¿Vienes? —le pregunté y extendí mi mano
La tomó, estaba mojada, pues ella estaba sudando y no dejaba de temblar. Subimos con mucho cuidado algunos escalones y abrí la puerta de la habitación. Como todos estos lugares, la cama era redonda y espaciosa, todo muy rojo, sillones