Lorena, que había peleado con Santiago la noche anterior, gracias al reclamo que le hizo por haber hablado con Lucia, estaba furiosa. Tenía una enemiga y no se dejaría vencer ni por ella ni por nadie.
Ese día se había encerrado en el antiguo estudio de su hermana. Santiago se fue a la empresa sin despedirse, evitando discutir nuevamente con la mujer que suponía cada vez que se encerraba era para diseñar, pues según ella misma, trabajar le ayudaba a liberar el enojo y la frustración. Lo que