.—Quiero que averigües donde vive una persona... —Ordena Santiago a uno de los hombres que últimamente había contratado, para hacer sus trabajos sucios, pues el vicio de las apuestas no lo había dejado, por el contrario, incluso en eso su suerte había cambiado, y en ese mundo necesitaba gente que pudiera mantener a raya a los deudores.
—De quién se trata, señor...
—De una mujer llamada Lucia Ricci.
—Si señor.
—Quiero que la vigiles, que averigües su pasado, que me digas todo de e