Lorena, que apenas asimilaba lo que Rosaura le estaba diciendo, opta por no creerle, segura de qué solo quería arruinar su momento.
—Mire vieja bruja, si se quiere vengar por lo que le dije anoche busque otra manera, porque no pienso caer en su sucio juego. Yo acabo de hablar con Santiago y me dijo que me estaba esperando. ¡Así que apártese! — afirma entre dientes la mujer que terminaba de bajar la larga cola de su vestido corte princesa, y sonreía con disimulo a los invitados, mientras