Horas después se encuentra en el restaurante del hotel con su jefe. Sarah lo escanea de arriba abajo.
—Sarah, deja de mirarme como si fuese un bicho raro —le dice Patricio al sentir la forma en que lo mira de arriba a abajo.
—Es que no queda nada del langaruto, insípido, que vi hace más de seis meses… ¡Ay, sí, como diría mi abuelita, quien pidió pollo! ¡Es que definitivamente no tiene presa mala! — Lukas, quien se encuentra a unos cuantos pasos, de espaldas a Patricio, está a punto de acerca