El Amor que Podemos Profesar...
-Sé tierno…
-Seré todo lo que mi esposa me pida – bajando su mano hasta poder tocar aquel monte de venus, y sintiendo como la joven se tensa – tranquila – besando el cuello de la joven, a la vez que su mano baja más y se adentra poco a poco – quiero sentir tu piel, tocarte con completa depravación…ser el único en tu vida
-Y…y lo serás – recibiendo un beso, al mismo tiempo que siente como aquel lugar es profanado por aquellos dedos – Dimi
-Dime…Adriana…
Y así baja su rostro hacia los senos de su