JHARED.
Tocan la puerta suavemente, y luego de darle permiso, Molly, mi secretaria asoma la cabeza mostrando su sonrisa tímida.
—Sr. Rogers, llegó otra chica interesada en el puesto —comenta, y suspiro presionando dos de mis dedos en el puente de mi nariz.
— ¿Qué piensas tú? ¿Se le ve potencial? —pregunto sin mirarla, cansado de recibir postulantes y más que todo personas más interesadas en obtener más información sobre lo sucedido con los Kimura.
—No lo sé, dímelo tú…
Levanto la mirada de