Mundo ficciónIniciar sesiónFrustrado y excitado como se encontraba Gael decidió calmarse antes de buscar por lo que había ido. Una vez consiguió los contratos, se sentó en su silla, aún no podía creer lo que había pasado, Audrey se estaba convirtiendo en su obsesión.
La forma tan apasionada en que ella correspondía a sus besos, su piel suave y tersa. —¡Mierda! — Estaba duro otra vez, pero debía detenerse,







