El amor posesivo de los hombres De Luca.
La tos atacó al CEO Montana, sus tres hijos eran más que suficientes para él. Aunque tenía un ejército de niñeras para ellos había cosas que solamente los padres podían hacer con sus hijos.
El hombre estaba lleno de trabajo, ¿Cómo podría darse el tiempo para cuidar de otro bebé recién llegado?
— Dorian, ¿Estás bien? Respira cariño. — Alina palmeaba la espalda de su esposo.
— Lo siento, no fue mi intención abrumarte. Supongo que con tanto trabajo y tres pequeños que cuidar te parezca i