Sergey viaja a Francia.
Unos cuantos niños estaban pegados a sus padres y otros dos más estaban pegados a su tío Adriano.
El pequeño Aleksey y el pequeño Ares. tomaron una manta y se recargaron en el trono del abogado, de pronto lo tenían inmovilizado.
— Solo a ustedes se les ocurre tener a tanto niño junto. Solo tienen dos brazos y se necesitan como seis para darse abasto.
— Tío Adriano. Hazme piojito para que me pueda dormir. — Pidió Aleksey.
— También a mi tío Adriano. Yo también tengo sueño. — Ares tambié