Durante la madrugada Alexandro y Aleksey bajaron con sus cobijas a dormir a un lado de su padre, era muy tierno ver cómo ambos tenían un piecito suyo subido en el trabajado abdomen de Sergey.
El pequeño Alexander también despertó y aunque estaba más renuente que sus hermanos a acercarse al CEO ruso, quiso también poder tener un lugar, chasqueó la lengua un poco molesto, ¿Ahora dónde se acostaría él? El trillizo se bajó de su cama y se metió entre las piernas de su padre, los hermanos tenían al