Matar o morir. El futuro de Adriano y Fiorela.
La otra cara de la moneda estaba bastante mal. Pietro Ribak se encontraba en terapia intensiva en un lujoso hospital del otro lado de la ciudad.
Sus hombres al verlo tan mal y casi muerto lo llevaron directamente allá, después avisaron a su padre para que fuera de inmediato al nosocomio. Ya que este podía ser el último día de vida de su único hijo y heredero a su mafia.
— Diganme, ¡¿Cómo es posible que hayan dejado en este estado a mi hijo con ustedes presente?! !¿Para que demonios creen