El amor nace en la adversidad.
Fiorela caminó lentamente hasta el matrimonio De Luca. Apenas vió Adriano De Luca Lares. No pudo evitar exclamar.
— ¿A...Adriano? — La joven oriental veía fijamente al hombre maduro con un enorme parecido al hombre que recién los doctores se habían llevado al quirófano para operarlo.
— Oh no, querida. Soy el padre de Adriano. Ella es mi esposa Emma De Luca, la madre de Adriano.
Señores De Luca... Lo lamento tanto, nunca quise que esto fuera así. Es mi culpa, subí al coche de Adriano cua