Lo he vencido, me casaré con Fiorela.
Para los mafiosos que estaban acostumbrados a la sangre y la crueldad. Esta era una más de las cosas que vivían en su oficio, Nadie ahí se sentía tan atemorizado. Eran hombres de sangre fría.
— Ese ruso se encontró con la horma de su zapato, Adriano al pelear se transforma, pareciera que entra en un tipo de transe y que no sintiera los puñetazos que su contrario le da. — Joshua comentaba emocionado por la pelea.
— Si, todavía recuerdo las palizas que te daba, no porque no supieras pelear,