El mas atractivo y maravilloso hombre.
Adriano había ganado la batalla, Pietro salió de su villa cargado por sus hombres e inconsciente. El se había quedado con la chica. La haría su esposa como prometió.
— Carajo primo, le diste una paliza al ruso. Creyó que te tenía en sus manos el muy imbécil.
— Isack, Joshua, ayúdenme a subir al Adriano a mi coche, lo llevaremos al hospital ya mismo. ¡Apresurense o le va a comenzar a doler el cuerpo como el infierno! — Ordenaba el mafioso.
Los primos subían al abogado en el asiento del