El primer traje de mi hijo lo compraré yo.
Después de hacerle el amor a su esposa como poseído, y haberla hecho correrse placenteramente, Ismael y Griselda se metieron a la ducha. Una vez vestidos la embarazada le propuso salir,
— Cariño, ¿Qué te parece si vamos por un helado y caminamos un poco?
— Me agrada la idea, voy a pedir que traigan el coche, Te llevaré a un lugar interesante, estoy seguro de que te va a gustar.
— Ya me intrigaste, dejaré que me guíes esposo, oye cielo, ¿Qué mameluco te gusta para que saquemos al bebé