El trillizo al escuchar lo enloquecido que estaba el chef que antes había sido pacifico, reservado y amable. Pero ahora su mirada estaba perdida, Alexander estaba temiendo por su vida.
Al verlo salir con su pequeño, Sergey que era un hombre fuerte y templado sintió que podía perder a su querido hijo y sudó frío, no se lo podría permitir, de ninguna manera.
— Detente Montgomery, no te lleves a mi hijo, con esto solo vas a hacerle daño a Isabella.
— Quizás eso es lo que quiero. — Oliver s