Siempre te voy a amar.
Los disparos quedaron resonando en la cabeza de Isabella, siempre había apreciado de forma especial a Olive, y jamás esperó que perdiera la cabeza de esta manera. Pero su verdadero amor siempre había sido Sergey Ivanov, solo él ponía a latir su corazón sin control.
— ¡Sergey...!
— ¡Papá, no te mueras!
La madre y el hijo presentían lo peor más no podían aceptarlo, no podían perder al hombre ruso que querían tanto.
Ambos hombres cayeron al piso, había sido Sergey quien había recibido