El hombre más apuesto de la fiesta.
En uno de los hoteles más exclusivos de la ciudad, el coche de lujo del CEO Rossi, se detenía en la entrada principal.
— Hemos llegado señor Rossi. ¿Quiere bajar ya?
— Si, ya es hora — El apuesto novio bajó y ayudó a Griss a bajar.
— Querido, ¿Qué estamos haciendo aquí?!
— Es una sorpresa, vamos, ya todos están esperándonos, ten cuidado al subir los escalones, dame tu mano.
Después de pasar la entrada principal, tomaron el elevador que los llevó al quinceavo piso, pasaron por un