Profesor, vamos por un café.
Aunque ya el médico le había dicho que no lo conocería, él iba con un poco de miedo, porque el verlo, podría hacer un cambio en las circunstancias.
Zoé era el nombre de una de las chicas con las que la mafia italiana hacía negocios, era una de las prostitutas que Dean había pagado el día anterior, así que le pareció brillante el decirle a Raquel que ese era su nombre. Al entrar a la habitación, ya Dean tenía preparado todo el show.
-Hola mi vida, que bueno que despertaste, dijo él besándola en