Dos días después de la visita de Gio en la casa, recibí un mensaje de Duncan dandome un lugar donde quería que nos vieramos y una hora, minutos antes de que viniera la mujer que cuidaba a mi hijo cuando yo me iba a la cita que tenía con su padre, tocaron al timbre de la casa. Aún sin terminar de ponerme el vestido que iba a llevar, me marché del dormitorio hacia la puerta para abrir y así saber quien era la persona que llamaba, ya que la cuidadora de mi pequeño tenía la llave de la casa, ya que