La cajita era pequeña, pero cuando la abrí como Duncan me dijo, el corazón se me hizo tan grande que parecía que se iba a salir de su caja igual que la sonrisa que le dedique a él mientras nos mirabamos fijamente.
—- Es,,,, precioso Duncan — le dije sacando de la cajita un precioso anillo de diamantes
— Es para pedirte que nos comprometemos, creo que te lo mereces Alexa — me dijo
— Pero debe valer mucho y yo no puedo aceptarlo es demasiado para mi — le respondí
—¿Te gusta? —- Me preguntó Duncan