No termino de hablar cuando de pronto me sujetó con fuerza mi mano entrando los dos en mi casa.cerrando de Duncan, la puerta con un puntapiés, aprisionando mi cuerpo entre sus brazos, besándome con desesperación, correspondiéndole yo de la misma forma.El calor es una droga que enloquece mis sentidos.Pongo mis manos en su suave cabello sujetándolo con fuerza, sintiendo que lo que estoy tocando es un fuego.que quema, pero no quiero soltarlo.Duncan, ya es mío y ahora mismo está conmigo.le muerdo e