Cuando veo la sonrisa de Duncan, mi corazón de pronto se detiene ya que le reemplaza la picardía, él es muy seductor, tanto que solo soy capaz de soñar, que en una de estas noches estaremos los dos solos y donde el sol no se ponga nunca jamás. Le abro mis piernas ofreciéndole el acceso completo a mi cuerpo del que Duncan aprovecha para apoderarse de mí inmediatamente. Mientras hacemos el amor, mis palabras y gemidos se escapan de mi boca y él sabe que soy muy sincera ya que Duncan me está hacie