Un niño peculiar y demasiado inteligente.
Ahí estaban, Deguel, le pasaba los bloques a Leo, y él los ensamblaba por colores. Era tan curioso ver sus manitas regordetas colocar los legos.
Al niño no se le pasaba ningún color, los tenía separados, como si los tuviera meticulosamente de esa forma para que no se mezclaran.
— ¡Puta madre, nunca había visto algo así, es tan pequeño aún para que incluso sepa ensamblar los legos! Lenin, tu bebé heredó niños genes de su hermosa madre, deberías de darle un regalo especial para darle las gr