Deguel, no quiere ser abandonado.
Extrañamente el niño que solía ser bastante huraño, estaba ahí abrazando a ese hombre de aspecto rudo, de aura peligrosa, pero que lo apretaba a su pecho como si fuera algo muy valioso para él.
El mafioso que se había convertido en los años en un ser que no mostraba sentimientos, que era un asesino despiadado cuando se trataba de defender el legado de su padre que aunque alguna vez estuvo ciego, su madre había llegado para sacarlo del infierno en el que vivía. Ahora se encontraba viviendo u