-Señor Crasso, desea un poco de música, dijo el chico del bar, quien estaba contratado para atender al hombre y a su personal durante la noche.
-Claro, pon un poco de música, ya puedes retirarte, dijo Blake, de manera amable.
El chico del bar no lo pensó dos veces, eran las once de la noche, así que tendría la noche libre o bien para descansar, pero no antes de mirar a Karolina a manera de despedida.
-Señorita Bemza, buenas noches, dijo el chico del bar, sin más, retirándose.
-¿Bailas conmigo K