Angie
Ella estaba inmersa en un mar profundo de sueños, escuchando un coro celestial de ángeles mientras besaba esa hermosa boca y sentía sus manos acariciándole por todo el cuerpo que en lugar de poner límites, se abría y se preparaba para que él lo escudriñara hasta lo más profundo, hasta que unas voces los interrumpieron gritando: “¿Ese es el auto de Danilo, de Danilo Morales?" —Angie pensaba en su cabeza al mismo tiempo que consideraba que no podía ser real.
Él se alejó con un reflejo felin