CAPÍTULO CINCUENTA Y CINCO: SOY ABUELO
Alice Collins de Vaughn.
Un mes después
—¡Mírate cómo te ha asentado el matrimonio! —comenta Whitney, esbozando una sonrisa, para luego llevarse la copa a la boca. Cruza las piernas y deja caer su espalda al costado de su asiento.
—¿Tú crees? —digo, incrédula por la declaración de mi amiga.
—Sí —la palabra sale al unísono, cuando Avy también interviene en la respuesta.
—Bueno, qué les puedo decir, tal vez tienen razón las dos —manifiesto—. Pues soy feliz