Estaba durmiendo cuando escuche la melodía de mi móvil, cogi mi teléfono a oscuras para mirar quien me llamaba, viendo que era otra vez Mario el que llamaba, corte la llamada volviendo a dejar mi móvil encima de la mesita, pero fu inutil porque no dejaba de sonar,
— ¿Qué quieres Mario? ¿sabes qué hora es? — le pregunté
— Si lo se y hoy no estoy borracho, necesito hablar contigo, te espero en la puerta de tu casa, baja ya — me dijo
Me levanté de la cama, me quite el camisón que llevaba, me puse