Un CEO territorial.
Katherina permaneció inmóvil apenas unos segundos después de que Yuri desapareciera por el pasillo.
Decir que no se había asustado sería mentir, su ex amigo era ya tan diferente, incluso su mirada había cambiado.
Miró nuevamente el sobre.
Las fotografías.
Los nombres.
Las anotaciones.
No parecía una amenaza improvisada.
Parecía un expediente elaborado con precisión.
Sin perder un segundo más, sacó su teléfono y marcó el número de su marido.
La llamada fue contestada al segun