Más unidos que antes.
Dos días después de ese encuentro secreto entre Irina y el director del exclusivo hospital, la rutina de Rodrigo y Katherina parecía encaminarse hacia una calma que ninguno de los dos se había permitido imaginar.
Cada mañana él pasaba por ella para llevarla al hospital, así aprovechaba para visitar también ba su abuelo.
El CEO estaba muy pendiente de la salud del patriarca Ivanov.
Cada tarde, si sus agendas coincidían, regresaban juntos al departamento de la doctora para seguir preparan