La vida del bebé está en riesgo.
La lluvia golpeaba con fuerza los ventanales del restaurante donde Irina Volkova y Yuri Romanov mantenían una reunión lejos de cualquier mirada indiscreta.
Irina giró lentamente la copa de vino entre los dedos, dejando escapar una risa llena de maldad.
— ¡Rodrigo está muy pendiente de esa mujer. Ya no basta con hacerlos discutir... él la protege cada día más, maldita sea!
Yuri apretó la mandíbula. Y apenas podía soportar verlos por todo el hospital, sonriendo y mirándose con ese amor qu