Jamás serás mi mujer.
El incómodo ambiente tenía a todos en tensión.
Fue entonces que el mafioso dijo:
— Angelic, dame está noche para solucionar está situación, después te buscaré.
— ¿Que hay que solucionar aquí si no es que dejes a esta zorra y nos des un lugar a Ivanko y a mi en tu vida?
Irina seguía insistiendo en un imposible. Porque eso nunca iba a suceder, ella no iba a figurar nunca en una organización tan importante, poderosa y millonaria, como la bratva.
— Mi hijo siempre va a tener un lugar en